octubre 18, 2009

COMUNICADO PUBLICO COMUNIDAD AUTONOMA TEMUCUICUI

La Comunidad Autónoma Temucuicui comunica ante las comunidades Mapuche y ante la opinión pública en general lo siguiente.

Hemos vivido una vez más, un duro y violento allanamiento en nuestras casas, siendo más de diez viviendas registradas y destruidas por los aparatos represivos del estado; ambas policías fuertemente armadas irrumpieron en nuestro territorio, y no conformes con eso, se dirigieron en caravana a la casa de los padres de la Familia Huenchullán, distante a cuatro kilómetros de nosotros, allanando también y requisando una escopeta debidamente registrada y con su documentación al día. Además, el arma de caza menor no ha sido percutida en más de seis meses.

Al parecer, están intentando vincular a nuestros hermanos Víctor Queipul, Felipe Huenchullan, José Millanao, Benjamín Cayul, Pablo Millanao y Camilo Tori a la quema de camiones que se ha dado en la zona, sin existir pruebas que lo demuestren.

Nuestros hermanos, todos detenidos en la tarde de hoy mientras regresaban de presenciar una audiencia en Collipulli contra José Cuevas, integrante de Temucuicui, fueron interceptados al momento de cruzar la avenida principal de Ercilla para dirigirse a nuestra Comunidad, siendo detenidos por más de 50 funcionarios policiales, algunos de civil y otros uniformados, y luego Pablo Millanao fue brutalmente agredido en el suelo por golpes de pies, puños y palos. Los Peñi tras ser reducidos y arrestados fueron trasladados y divididos en dos grupos, separándolos en cuatro a Victoria y dos a Collipulli.

Exigimos que cesen este tipo de represalias contra nuestros comuneros, que por el simple hecho de reivindicar los derechos del Pueblo Mapuche son reprimidos por el estado chileno. Patricio Rosende, subsecretario del interior, ha mandatado la represión hacia las comunidades movilizadas y ordenado nuevas detenciones, en el marco de su visita a Angol. Estos hechos no demuestran nada más que el servilismo del gobierno en defender la propiedad y la explotación de las tierras usurpadas por los prepotentes dueños de este país a nuestros antepasados, cuyas órdenes no se dejan esperar mandando a sus perros guardianes a golpearnos. Nosotros seguiremos firmes y cada día más decididos a defendernos, por que sabemos que nuestra lucha es justa.

Wallmapuche Temucuicui
Comunidad Autónoma Temucuicui

Viernes 16 de octubre de 2009

septiembre 30, 2009

INFORME DE LA ONU SOBRE SITUACIÓN INDIGENA EN CHILE

En Ginebra, el 28 de septiembre de 2009, en el XII período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, el Relator Especial Sobre los Derechos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas James Anaya presentó un conjunto de informes correspondientes al ejercicio de su mandato en el período agosto 2008- septiembre 2009.
Los informes recogen sus observaciones y recomendaciones resultado de sus visitas a países, reclamaciones recibidas y comunicaciones enviadas a los Gobiernos. En el período del informe 2008- 2009 el Relator Especial realizó misiones a Brasil, Nepal, Botswana, Panamá, Chile, Perú, Colombia y Australia.


Documentos disponibles aquí:

http://www.politicaspublicas.net/panel/relator-dpi/docs/399-informes-relator-2009.html

agosto 19, 2009

IIª Declaración de Historiadores en Apoyo al Pueblo Mapuche


DECLARACIÓN PÚBLICA

Con dolor e indignación, los historiadores e historiadoras que suscribimos esta declaración, constatamos que la interpelación que le hiciéramos a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, en enero de 2008, en torno a acoger las demandas históricas del pueblo mapuche no sólo no ha sido escuchada, sino que, por el contrario, el cerco represivo y mediático se ha intensificado. Prueba de ello es el asesinato el miércoles 12 de agosto del joven comunero mapuche Jaime Mendoza Collío. Queremos, en consecuencia, ratificar ante el pueblo chileno y la comunidad internacional lo señalado hace un año y medio atrás.


1. Rechazamos la militarización del Gulumapu (territorio histórico del pueblo mapuche), la instauración de un régimen permanente de vigilancia y terror policial, el encarcelamiento y procesamiento de comuneros mapuches y el cobarde asesinato de Jaime Mendoza Collío.


2. Consideramos que situaciones de esta naturaleza tienen una larga génesis histórica, que arrancó con el proceso de conquista y ocupación militar de la Araucanía por las huestes españolas en el siglo XVI, cuando empezó el proceso de usurpación de las tierras indígenas. Si bien la resistencia mapuche logró contener durante los siglos coloniales y en las primeras décadas republicanas el avance invasor, durante la segunda mitad del siglo XIX, a medida que el Estado nacional chileno se consolidaba, nuevamente la clase dominante fijó sus ojos en esos territorios, desplegando la mal llamada “Pacificación de la Araucanía”, que culminó con el despojo violento de las tierras del pueblo mapuche y su confinamiento en reducciones que han perpetuado su pobreza, marginación y discriminación hasta nuestros días.


3. Desde entonces la lucha de los mapuches por recuperar sus tierras ancestrales no ha cesado aunque se ha manifestado de manera diversa y ha conocido avances y retrocesos según los momentos históricos. Comenzando con la constitución de las primeras organizaciones mapuches (mutualistas y culturales) a comienzos del siglo XX hasta las actuales recuperaciones de tierras, pasando por la participación en partidos políticos, el levantamiento de Ranquil de 1934 (en alianza con campesinos pobres chilenos) y las “corridas de cerco” de los años de la Reforma Agraria, se puede observar una notable continuidad histórica en las demandas de tierra, justicia y libertad de este pueblo.


4. En los últimos años las reivindicaciones históricas mapuches han sido enfrentadas por el Estado de Chile de manera esencialmente judicial y policial, criminalizando sus luchas y negándose al reconocimiento de su autonomía como pueblo. Esto se ha traducido en una creciente militarización de la Araucanía, la aplicación de la Ley Antiterrorista, heredada de la dictadura militar, y el cerco mediático oficial respecto de la realidad que se vive en ese territorio.


5. Los principales agentes del Estado, al igual que las autoridades regionales y locales de la Araucanía, los partidos políticos representados en el Parlamento, las organizaciones empresariales y la mayoría de los medios de comunicación social han patrocinado o avalado esta ofensiva represiva contra las comunidades mapuches, guardando un silencio cómplice o deformando groseramente lo que está ocurriendo.


6. Esta situación requiere un drástico cambio de política del Estado de Chile, que debe asumir un reconocimiento pleno de la diversidad de pueblos originarios existente en nuestro país, lo que implica, entre otros puntos, la autonomía política de las comunidades indígenas, la devolución de sus tierras arbitrariamente usurpadas en base al “derecho de Conquista” y el pleno respeto de los Derechos Humanos de sus integrantes.


7. Frente a la justicia de las demandas históricas del pueblo mapuche y teniendo presente el actual escenario represivo que el Estado chileno ha configurado en la Araucanía, manifestamos nuestra más profunda solidaridad con el pueblo mapuche y advertimos a las autoridades de gobierno que la violencia desatada por la policía en la región sólo legitima el derecho a la autodefensa de aquellos históricamente agredidos.


Santiago de Chile, 19 de agosto de 2009.


Sergio Grez Toso, Universidad de Chile.
Igor Goicovic Donoso, Universidad de Santiago de Chile.
Julio Pinto Vallejos, Universidad de Santiago de Chile.
Jorge Pinto Rodríguez, Universidad de La Frontera (Temuco).
Patrick Puigmail, Universidad de Los Lagos (Osorno).
Milton Godoy Orellana, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
Verónica Valdivia Ortiz de Zárate, Universidad Diego Portales.
Augusto Samaniego Mesías, Universidad de Santiago de Chile.
Margarita Iglesias Saldaña, Universidad de Chile.
Alberto Díaz Araya, Universidad de Tarapacá (Arica).
Pablo Aravena Núñez, Universidad de Valparaíso.
Alejandra Brito, Universidad de Concepción.
Manuel Loyola, Universidad Católica Cardenal Raúl Silva Henríquez.
Pedro Rosas Aravena, Universidad ARCIS.
Luis Corvalán Márquez, Universidad de Valparaíso.
Nelson Castro, Universidad de Valparaíso.
Sergio Caniuqueo Huircapán, Comunidad de Historiadores Mapuche.
Luis Vitale Cometa, Universidad de Chile.
Claudia Videla, Universidad de Chile.
Karen Alfaro Monsalve, Taller de Ciencias Sociales Luis Vitale Cometa (Concepción).
Pablo Artaza Barrios, Universidad de Chile.
Alexis Meza Sánchez, Universidad ARCIS.
Patricio Quiroga Zamora, Universidad de Valparaíso.
Claudio Robles, Universidad Austral de Chile (Valdivia).
Beatriz Areyuna Ibarra, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
Mario Valdés Vera, Universidad ARCIS (Concepción).
Leonardo León Solís, Universidad de Chile.
Claudio Pérez Silva, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
César Leyton Robinson, Universidad de Chile.
Manuel Fernández Gaete, Universidad Bolivariana (Los Ángeles).
Ivette Lozoya López, Universidad de Santiago de Chile.
Marcos Fernández Labbé, Universidad Alberto Hurtado.
César Cerda Albarracín, Universidad Tecnológica Metropolitana.
Alberto Harambour Ross, Universidad Nacional Andrés Bello.
Pedro Canales Tapia, Universidad Pedro de Valdivia (La Serena).
Daniel Palma, Universidad ARCIS.
Eduardo Palma, Universidad de Chile.
Claudio Barrientos, Universidad Diego Portales.
José Luis Martínez Cereceda, Universidad de Chile.
Francis Goicovich, Universidad de Chile.
Jorge Iturriaga, Pontificia Universidad Católica de Chile.
Juri Carvajal Bañados, Universidad de Chile.
Juan Carlos Gómez Leyton, Universidad ARCIS.
Marcelo Mella Polanco, Universidad de Santiago de Chile.
Eduardo Cruzat C., Universidad ARCIS (Cañete).
Cristina Moyano Barahona, Universidad de Santiago de Chile.
Sebastián Leiva, Universidad ARCIS.
Lucía Valencia Castañeda, Universidad de Santiago de Chile.
Rodrigo Sánchez, Universidad de Chile.
Fabio Moraga Valle, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
Robinson Silva Hidalgo, Taller de Ciencias Sociales Luis Vitale Cometa (Concepción).
Juan Guillermo Muñoz, Universidad de Santiago de Chile.
Carolina Andaur Marín, Universidad de Talca.
Carlos Sandoval Ambiado, Universidad Bolivariana.
Carmen Gloria Bravo, Universidad de Santiago de Chile.
Carlos Molina Bustos, Universidad de Chile.
Jury García Ancamil, Alliance Française (Viña Del Mar).
Jaime Massardo, Universidad de Valparaíso.
Claudia Drago, Universidad Bolivariana y Pontificia Universidad Católica de Chile.
Enrique Fernández Darraz, Universidad Alberto Hurtado.
Fernando Venegas Spinoza, Universidad de Concepción.
Elizabeth Donoso Salinas, Ministerio de Educación.
Consuelo Figueroa, Universidad Diego Portales.
Carolina González, Universidad de Chile.
Claudia Zapata, Universidad de Chile.
Olga Ruiz Cabello, Universidad de Chile.

agosto 12, 2009

Extra, Extra...muere otro comunero mapuche...

La Radio Bío Bío a las 16:42 de esta tarde informó de manera exclusiva y dramatica, la muere de un comunero mapuche en el desalojo llevado por carabineros en la comuna de Angol, sector bajo Bío Bío, fundo San Sebastián, de propiedad del agricultor Sergio Gonzalez.

El nombre del malogrado comunero y las circunstancias exactas del "confuso incidente" como lo definió dicho medio radial, aún no son difundidos en la opinión pública.

Ampliaremos la información...

agosto 03, 2009

La "Semana de René"


x Pedro Canales Tapia

La prensa nacional y regional, durante la semana anterior, difundió de manera constante y detallada, los sucesos acaecidos en la comuna de Ercilla, región de la Araucanía, en lo que se ha dado a llamar equivocadamente como el "conflicto mapuche".



René Urban, descendiente de colono, varias veces a sido según sus palabras "presa" de ataques de mapuches radicalizados. Acusa más de 35 ocupaciones ilegales a sus tierras. La prensa, las autoridades regionales y nacionales y los empresarios por medio de la SOFO blanden frente a sus denuncias, banderillas de "terror", "caos", "barbarie", "ley anti terrorista", entre otros epitetos y anhelos.

Urban, así como tambien Lutsinger, otro descendiente de colono "emblematico", marcan la agenda noticiosa de todo un país. Durante los días, semanas y meses anteriores, los mapuche de Temucuicui y otras zonas han vivido situaciones de gran tensión, violencia y abuso: la militarización de las zonas "en conflicto"; coyuntura en la cual los allanamientos y la persecusión de presuntos profugos de la justicia han sido noticia común. Los ancianos y los niños/as que residen en las comunidades mayoritaraimente son objeto de amedrentamiento y amenazas por parte de la fuerza pública y las autoridades judiciales.

Las muertes, por por armas policiales, de jóvenes mapuches como Alex Lemün en noviembre de 2002 y Matias catrileo en Enero de 2008, no han movilizado tanto aparateje estatal, ni tantos discursos pro Estado de derecho o sub secretarios asegunrando y dando plena garantía a quienes han sido afectados por la violencia con resultados de muerte. Urban es el centro de la noticia. Con él se acalla la surte de los policias que asesinaron a los jóvenes weichafes, se exacerban los estereotipos contra los mapuche y los coronan como "conflictivos" y "obstaculo para el desarrollo". eso se hizo también hacia 1608 cuando el rey de españa por medio de cedula real autiorizó la esclavitud indígena, o hacia 1857 cuando el Estado chileno inicio la ocupación de la Frontera mapuche como medida esterlla para paliar los efectos de las reiteradas crisis económicas sufridas por la economía oligarquica decimonónica, o por último, cuando en 1992 las autoridades democraticas luego de largos 17 años de dictadura miltar, reprimieron y silemnciaron a las organizaciones mapuches frente al arribo a territorio indígena del rey de España.

La "semana Urban" reproducen los discursos oficiales más allá de las ideologías y posturas políticas de quines las verbalizan. El siglo XIX fue la oligarquía libreal - positivista; el siglo XX la derecha liberal, primero, y neoliberal, después (ahora); el centro deslavado de los radicales, primero, y democristiano después, y la izquierda popular y emancipadora. Para todos y cada uno de ellos los mapuche, puntualmente, son "indios" a los que hay que "integrar"...resabio de la época oscura mitológica, lejana de la "razón, las cuiencias y la tecnología".

En honor a la justicia histórica digamos que, a pesar de esta impactante semejanza entre los diferentes grupos políticos, la izquierda chilena sin bien asumió un discurso politico pro indígena integracionista, en la cual los "indios" eran "compañeros" y "campesinos pobres" con grabes problemas de acceso a la tierra, ellos han sido la línea de acción que ha promovido la participación politica y ciudadana de los mapuche. En el gobierno de salvador Allende, la ley indígena articulada, nación de las voces de los lof o comunidades. Realidad nunca antes vista en un país como Chile.

La semana pasada, el "comando capitán Trizano" reapareció. Todos en Ercilla, Purén Angol, Victoria y otras zonas de la Araucanía, conocen la existencia de este grupo radicalizado, violentista y con serias intenciones etnocidas. Más las autoridades, Edmundo Pérez Yoma, hoy, Enrique Krauss, Carlos Figueroa, Patricio Troncoso o Francisco Vidal, ayer, no han considerado su existencia. No se ha articulado una "Operación Paciencia" contra los agricultores. A pesar de las amenazas, incluida aquella publicada por el Diario Austral de Temuco, en la cual los voceros anonimos plantearon medidas racistas en extyremo como enviar a los mapuche movilizados a vivir en el limite con Perú o de dinamitarlos sin más.

Patricio Rosende, sub secretario de Interior, si bien dijo recientemente que las amenazas del Trizano es un delito, no ha pasado más allá. Gana Urban nuevamente en su semana.
En conclusión: Los mapuche en la carcel, el descendiente de colonos seguramente cobrará una suculenta suma de millones al Estado por "devolverle" a las comunidades o lof lo que les pertenece y la chilenidad seguirá lamentando que estos "indios revoltosos" no sepan comportarse....ah, y por último, el canditato presidencial del "eterno cambio" y del "banco de Talca" increpará en duros términos a las autoridades por no aplicar lo que en realidad más han aplicado en estos años: la ley anti terrorista, y añadir -por último- que en la Araucanía se "quebró el Estado de derecho" y la autoridad ha sido violada y violentada...tapando con esto los custionamientos (graves) acerca de la génesis de su fortuna, subiendo el valor de predios forestales en Bío Bío y la Araucanía y encarlando por presunciones en su gran mayoría a comuneros, que más que un peligro para los agricultores son un estorbo y un alido de profundo menosprecio.


julio 01, 2009

PARA MANTENER LA ATENCIÓN EN HONDURAS

gRACIAS A LA COLABORACIÓN PERMENENTE DEL HISTORIADOR SERGIO GREZ TOSO, COMPARTO CON UDS. LOS SIGUIENTES BLOG HONDUREÑOS REFERENTES AL GOLPE DE ESTADO ACAECIDO EN DICHO PAÍS:

www.mimalapalabrahn.blogspot.com,
www.resistenciahondurena.blogspot.com,
www.obsesivababel.blogspot.com,

SALUDOS FRATERNALES

junio 29, 2009

EL PELIGROSO PODER CONSTITUYENTE A PROPOSITO DEL GOLPE DE ESTADO HONDUREÑO


Juan Carlos Gómez Leyton
Dr. en Ciencia Política
Director Académico Doctorado Procesos Sociales y Políticos en América Latina
UARCIS-ELAP


Una vez más la tendencia más soterrada, oscura, denigrante, infame y permanente de la historia de Nuestra América se hace presente en Honduras para atacar a su pueblo y a las instituciones democráticas: el golpismo militar. En la madrugada del domingo 28 junio las fuerzas armadas hondureñas dieron un Golpe de Estado en contra del gobierno legítimo del Presidente Manuel Zelaya.
Las elites de poder parapetadas en el Poder Legislativo y en la Corte Suprema llevaron acabo el secuestro, destitución y expulsión del Presidente Constitucional Manuel Zelaya, acción que venían preparando y urdiendo desde hace días, especialmente, desde cuando el Presidente destituyó al jefe de Estado Mayor del Ejército Romeo Vásquez, por oponerse a cumplir un mandato del primer mandatario. Según las informaciones disponibles el presidente Zelaya había convocado a la ciudadanía hondureña ha participar en una consulta, justamente el domingo 28 de junio, en palabras de Zelaya se trataba de una “encuesta de opinión”, relativa a conocer la opinión de los y las ciudadanas sobre una futura convocatoria a una Asamblea Constituyente para reformar o modificar sustantivamente el actual régimen político hondureño. Si la acción del poder militar, del poder político legislativo y judicial como de las clases dominantes hondureñas tiene como justificación oponerse a la posibilidad de que la ciudadanía hondureña pueda adherir masivamente a la convocatoria de una Asamblea Constituyente; vale la pena preguntarse que tiene de peligroso para las clases políticas y sociales dominantes la convocatoria de una Asamblea Constituyente.
Nada menos que perder el control del poder político del Estado. Efectivamente, desde hace más de una década en Nuestra América la estrategia política de las ciudadanías descontentas ha sido exigir, promover, convocar, instalar Asambleas Constituyentes con el objeto de promulgar nuevos textos constitucionales. Los cuales tengan la virtud de ser elaborados y aprobados a través de mecanismos esencialmente democráticos y participativos. Los procesos constituyentes convocados por el pueblo, para el pueblo y con el pueblo tienen su antecedente político en la convocatoria ciudadana colombiana a inicios de la década de los noventa, cuando más de 5.000.000 de colombianos y colombianas exigieron a través de una “séptima papeleta” la realización de una Asamblea Constituyente.
Los poderes constituidos debieron en aquella oportunidad aceptar la demanda ciudadana convocando a dicha instancia, y la ciudadanía colombiana elaboro una de las constituciones políticas más democrática de todas las producidas hasta esa fecha de Nuestra América. Esa estrategia ha sido implementada en Venezuela, en Bolivia y en Ecuador, los diversos movimientos sociales y políticos que se han desplegado en otros países de la región han levantado de manera persistente la demanda por una Asamblea Constituyente para impulsar e institucionalizar el cambio político en sus respectivas sociedades. El éxito político de las Asambleas Constituyentes en producir cambios significativos en la estructura jurídico-político institucional de los Estados es de tal envergadura que da inicio a procesos, eminentemente, revolucionarios. Sin lugar a dudas, que los casos boliviano, venezolano y ecuatoriano son ejemplos vivos de la importancia histórica y política del despliegue del poder constituyente ciudadano. Por esa razón, actualmente la sola idea de convocar a una instancia de esa naturaleza aterra a las elites de poder y del poder.
El poder constituyente ciudadano es peligroso. Y, esa es una poderosa razón que tienen las clases dirigentes constituidas para oponerse a él. Este poder tiene ciertas propiedades políticas que lo convierten en un práctico instrumento político democrático para producir un cambio jurídico-político institucional radical, o sea, revolucionario. Plantear y reclamar el poder constituyente es hablar de democracia. Pues, este no ha sido sólo considerado la fuente omnipotente y expansivo que produce las normas constitucionales de todo ordenamiento jurídico-político, sino también el sujeto de esta producción; una actividad igualmente omnipotente y expansiva: la política democrática. El poder constituyente como poder ciudadano omnipotente es, en efecto, la manifestación misma de la revolución política. Pero, este no sólo es omnipotente, es también expansivo, su ilimitación no es sólo temporal sino también espacial.
Es un poder subversivo que busca constituir todo de nuevo. De ahí de su radicalidad y potencia del acto constituyente. El orden político democrático no se sostiene en el poder constituido sino en el poder constituyente. El recurso a este poder por parte del movimiento social popular y ciudadano alternativo en la última década en Nuestra América ha significado la derrota permanente de las fuerzas antidemocráticas y autoritarias vinculadas con los poderes sociales, económicos y políticos tradicionales y capitalistas en Bolivia, Ecuador y Venezuela. Honduras como integrante del ALBA, bajo la conducción de Manuel Zelaya buscaba seguir el camino trazado por Evo Morales, Rafael Correa y Hugo Chávez de impulsar la reforma constitucional a través de una Asamblea Constitucional. Contaba para ello con el apoyó de las organizaciones obreras, populares, estudiantiles y el partido de izquierda Unificación Democrática.
Se manifestaron en contra la Iglesia Católica, la Corte Suprema, los dueños de los medios de comunicación y el Partido Liberal. Y, por cierto, las fuerzas armadas hondureñas. La fractura política que produjo la decisión de realizar la consulta popular polarizo a la sociedad de manera inmediata, pues ante la posibilidad de que el poder ciudadano se pronunciara a favor de la convocatoria de una Asamblea Constituyente, los poderes dominantes reaccionaron atentando en contra de la institucionalidad democrática. Este golpe de Estado no es sólo en contra del Gobierno del Presidente Manuel Zelaya es en contra la democracia, en contra de los ciudadanos y ciudadanas, en contra del pueblo y su poder.
Como he sostenido el poder constituyente es una de las armas más poderosa en el arsenal que dispone la democracia y especialmente, el constitucionalismo democrático y progresista. Por lo tanto, los ciudadanos democráticos radicales debemos avalar la legitimidad política que tiene su convocatoria por encima de cualquier otra acción política. Las acciones sociales y colectivas impulsadas en las sociedades latinoamericanas en los últimos años por los sectores populares, campesinos, indígenas, obreros y trabajadores, estudiantiles, anti-neoliberales y progresistas debieran llevar a las y los ciudadanos nacionales a reflexionar sobre la necesidad de cambiar el actual poder constituido por el poder constituyente ciudadano nacional.
Transformar la justa electoral de diciembre próximo en la gran oportunidad política-electoral para pronunciarse a favor de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente para hacer de la sociedad chilena una sociedad verdaderamente democrática. Recuperando de esa forma la potencia de la política democrática hoy en manos de los traficantes de la palabra y de las esperanzas, de los discursos vacíos e infértiles de la política espectáculo. Rechazamos abiertamente el Golpe de Estado en Honduras y avalamos, con mayor razón, la necesidad de convocar a una Asamblea Constituyente para recuperar y profundizar la democracia en la sociedad hondureña y, sobre todo, en Nuestra América.
Santiago Centro, junio 2009